Después de la Primera Guerra Mundial muchos niños estaban sufriendo. Había una mujer, que vivía en Inglaterra, que quería ayudar a los niños. Por eso fundó la organización Save the Children, en el año 1919. Su nombre era Eglantyne Jebb.
Eglantyne Jebb también quería que los niños tuvieran sus propios derechos. Por eso se preocupó de que los derechos del niño fueran escritos en el papel.
Se necesitaba un texto claro para que muchos países lo pudieran cumplir. En 1924 se escribió el primer texto, el cual se modificó muchas veces. Este texto se llama hoy la Convención sobre los Derechos del Niño.